Una tómbola en vez de una cantera
AHZ - 17 febrero 2010
Como norma general, el salto de un jugador de la cantera al Athletic no debiera promoverse para paliar una carencia coyuntural o pasajera, que para algo hay veintitantos jugadores formados arriba. Como norma general, siendo el Athletic un club que se sustenta en el fruto de una estructura deportiva enfocada a la formación de jóvenes, el salto debería realizarse con unas garantías, evitando en lo posible marchas atrás. Esto es, quien sube es para quedarse. Como norma, aquellos chavales con más opciones de llegar arriba deben actuar en el filial o, en su defecto, cedidos en equipos de superior nivel, y no saltar desde categorías inferiores, obviando una jerarquía lógica.Como norma, el laborioso (son muchos años) y delicado (se trata de críos todavía) proceso que desemboca en la cristalización de un jugador de Primera, debería ser vigilado por técnicos con criterio y con plena responsabilidad en dicha área. Bueno, pues nada de esto sucede en Lezama. Así, mientras se marea la perdiz con una encuesta entre los socios, las decisiones clave dependen de las necesidades y ocurrencias de alguien que quizás no esté aquí dentro de cuatro meses.


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